Lavolpe: el Tri no fue tan superior
Mirada absorta, apresurado caminar, gesto adusto aún más marcado. La estrepitosa derrota ante México es una daga en el corazón de Ricardo Antonio La Volpe, quien considera excesivo el 4-1 en favor de los dirigidos por José Manuel de la Torre.
"A Costa Rica no le salió nada. En el primer tiempo se perdieron las marcas, por eso llegaban con esa facilidad", analiza el director técnico de los ticos. "Son de esos partidos que mejor olvidarlos, porque fue fácil para México, demasiado. Ni los jugadores ni yo esperábamos una actuación como la nuestra... No hay esa diferencia".
El Bigotón encuentra causas al revés hasta en las tribunas del Soldier Field, de Chicago, estadio que para él, no fue un verdadero campo neutral. Desde su perspectiva, el multitudinario apoyo al Tricolor también resultó un factor determinante anoche.
"México lleva tiempo siendo un equipo competitivo. Siempre fue de alto nivel, con jugadores desequilibrantes, cuenta con un público siempre a favor. No es lo mismo jugar en otro lado que acá", sentencia.
"El apoyo de la gente es un incentivo extra. Por eso, la localía existe en el mundo. No estuvimos al nivel, pero creo que México tampoco no es tan así como fue hoy [ayer] en el partido".
Reconoce el desequilibrio de futbolistas como Andrés Guardado, Pablo Barrera y Giovani dos Santos, aunque pondera los desaciertos defensivos de sus jugadores, como Junior Díaz, quien obsequió el saque de esquina en el que Rafael Márquez abrió el marcador.
"Fuimos demasiado inocentes, les regalamos los espacios", acusa. "El segundo o tercer gol fue como un balde de agua fría y el equipo no reaccionó, porque no veníamos tan mal como estuvimos hoy [ayer]".
"Si te supera el jugador, no hay sistema. El futbol tiene esas cosas. Si pongo un lateral, pero el extremo o el volante te supera de todas, todas... No pasa por ahí. Estábamos despistados en las coberturas. Entraban muy fáciles. Más allá del desequilibrio que podía haber, se dieron paredes por en medio. Fue lo que más me sorprendió".
Con la amargura en los labios, confiesa que "todas las derrotas son feas, uno no quiere perder, pero hay revancha, la pelota rueda.
Anhela tenerla dentro de semana y media, en Houston, donde México y Costa Rica podrían volver a encontrarse y dirimir un boleto a la final de la Copa de Oro.
"Espero que sepamos salir adelante de esto. No se ha terminado [el torneo]", reta. "Es una derrota, pero el campeonato todavía está al pie".



